Primero te ilusionas: piensas en todo lo que vas a aprender, en todo lo que puedes hacer y en cómo eso va a mejorar siempre tu vida profesional.Pero en seguida llegan los miedos: ¿sabré hacerlo realmente?, ¿si no sé hacerlo bien me darán otra oportunidad?, ¿valdré para ésto?, ¿gustará lo que hago?, ¿encajará bien mi personalidad allí?, ¿les gustará mi forma de trabajar?, y un sin fin de dudas más...
Y tras una ardua lucha llegará, ya en el primer día, la Victoria ilusionada. Porque confías en ti misma y dejas los nervios a un lado, pensando:"Lo haré lo mejor que pueda y, si me equivoco, no pasa nada, nadie nace sabiendo. Eso sí, me equivocaré una sola vez. No más.
Sé que puedo hacerlo".
Y tras una ardua lucha llegará, ya en el primer día, la Victoria ilusionada. Porque confías en ti misma y dejas los nervios a un lado, pensando:"Lo haré lo mejor que pueda y, si me equivoco, no pasa nada, nadie nace sabiendo. Eso sí, me equivocaré una sola vez. No más.
Sé que puedo hacerlo".


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada